La Reina de las Cremoladas

El curich. La historia de la cadena que ofrece una de las mejores cremoladas de Lima. Troika Curich continúa con la tradición familiar. Con gran empuje y entusiasmo llevará el exquisito sabor de sus cremoladas a otros países.

Llegamos al Curich temprano, media hora antes de la cita pactada. Y allí estaba Troika, aún terminando de hacer la limpieza para dejar impecable su pequeño reino del sabor. Y es que en verano sus asiduos clientes empiezan a llegar desde las primeras horas de la mañana en búsqueda de ese afrodisiaco en el que se han convertido sus deliciosas cremoladas.

Pese a la inicial sorpresa por nuestro arribo aún no esperado, Troika nos recibe con una gran sonrisa, dispuesta a contarnos la historia del Curich, el lugar en el que para muchos se saborea la mejor cremolada de Lima, reconocimiento que le ha valido para ser invitada a la exitosa feria gastronómica Mistura.

Con frutas de las tres regiones

La heladería y cremoladería Curich abrió en el ya lejano 1979, en el mismo local miraflorino donde permanece hasta ahora (Jr Bolognesi 755, a unas cuadras del Malecón Balta).

"Fue fundado por mi padre, que era croata, y mi hermano, Tony, quien además puso al lado un restaurante y piano bar", recuerda Troika.

El éxito fue inmediato. Piensa en cualquier fruta y la tendrás convertida en cremolada, pues el Curich prepara más de 40 tipos de sabores en base a frutas de las tres regiones del país. Allí están desde las clásicas lúcuma y guanábana, hasta la tuna, piña colada y zarzamora.

Una delicia para recordar

Pero en el 2000 el Curich cerró pues Tony se dedicó a otro rubro. Y justo en ese momento apareció Troika. "A lo largo de dos años la gente seguía viniendo y tocaban la puerta preguntando por sus cremoladas. Eso hablaba de la importancia de nuestro producto y por eso decidimos reabrir el Curich en el 2003, pero ya solo como cremoladería", relata.

Aclarando dudas, ¿cuál es la diferencia entre cremolada y raspadilla? "La raspadilla se trabaja con hielo y jarabes; la cremolada es un concentrado de la fruta a baja temperatura, sin hielo. Solo lleva azúcar y agua".

"Algunos preparan una especie de frozen. Licúan el hielo con la fruta, le llaman cremolada pero no lo es", agrega.

¿Cuán rentable es el negocio? "Es bueno, pero menor que una juguería pues allí un jugo lo haces en dos minutos. Preparar una cremolada toma ocho días, ya que debe estar en una congeladora hasta tomar el sabor adecuado".

Los dominios del Curich

El reino del Curich va en expansión. Sus cremoladas ya se venden en el Centro Comercial La Fontana (La Molina), en el restaurant La Tapa (Barranco) y en La Confitería (San Isidro).

La franquicia ya está lista. "Tenemos una propuesta de EEUU y a fin de año ya veremos al primer Curich en Sao Paulo", nos cuenta Troika mientras llega el primer cliente del día. Este pide dos vasos medianos de cremolada. Pero lo piensa dos segundos. "Mejor deme de los grandes", se corrige y sonríe.

Datos

* 500 vasos de cremoladas al día vende el Curich en verano.
* 8 días debe estar una cremolada en la congeladora para poder alcanzar su punto.